Tel: 94 480 29 87 | Móvil: 686 788 201 elenabocage@gmail.com

La mordida abierta representa una de las maloclusiones dentales más frecuentes, que afecta tanto la apariencia como al funcionamiento de la boca.

Una problemática que no solo impacta en la estética de la sonrisa, sino que también puede interferir con la capacidad para masticar, hablar y cerrar los labios de manera adecuada.

Sin embargo, gracias a los avances en odontología, hay múltiples soluciones efectivas disponibles para su corrección.

En la Clínica Dental Elena Bocage de Las Arenas, somos conscientes de que este inconveniente puede influir en la vida cotidiana de los pacientes y por eso disponemos de varios tratamientos que mejoran la salud bucal y calidad de vida, contribuyendo a restaurar tanto la función como la estética dental en personas con mordida abierta.

Si quieres saber cuáles son, solo tienes que seguir leyendo.

¿Qué es la mordida abierta?

Se dice que alguien tiene “mordida abierta” cuando los dientes superiores e inferiores no logran tocarse al cerrar la boca, creando un hueco entre ellos.

Este fenómeno ocurre principalmente en la parte frontal de la boca, aunque en algunos casos también puede afectar a los dientes posteriores.

Según esto, la mordida abierta se puede clasificar en diferentes tipos:

  • Mordida abierta anterior: Se refiere a la separación que existe entre los dientes frontales superiores e inferiores, al cerrar la boca.
  • Mordida abierta posterior: Afecta a los dientes posteriores, impidiendo que estos se alineen adecuadamente.

Causas de la mordida abierta

La aparición de una mordida abierta puede atribuirse a diversos factores. Entre las causas más comunes se encuentran:

Hábitos orales de la infancia

El uso prolongado del chupete, el hábito de chuparse el dedo o la presión de la lengua contra los dientes, conocida como deglución atípica, son prácticas que pueden afectar al desarrollo de una mordida abierta. Y es que, estos comportamientos interfieren con el crecimiento y la correcta alineación de los dientes, lo que puede ocasionar desajustes en la mordida.

Problemas esqueléticos

En algunos casos la mordida abierta puede ser el resultado de diferencias en el crecimiento de los huesos maxilares o mandibulares. Esto sucede cuando la mandíbula se desarrolla de tal manera que dificulta el contacto adecuado entre los dientes, causando un desbalance en la oclusión dental.

Problemas en la erupción dental

Que los dientes no emerjan correctamente de las encías puede ser también un factor que contribuya a la aparición de una mordida abierta. Un mal posicionamiento de los dientes crea espacios y desalineaciones que afectan a la función de la masticación.

Factores hereditarios

La influencia de la herencia genética es fundamental en ciertos casos de mordida abierta, especialmente cuando se relaciona con afecciones esqueléticas hereditarias que impactan en la forma de la estructura facial y la disposición dental.

Trastornos respiratorios

La respiración oral puede acabar provocando una mordida abierta; esto ocurre por la alteración en la posición de la lengua y la mandíbula lo cual afecta el correcto alineamiento de los dientes.

¿La mordida abierta tiene solución?

Por suerte hoy en día existen diferentes métodos terapéuticos que permiten corregir esta clase de maloclusión.

¿Y de qué depende que el profesional se decida por uno u otro? La selección del tratamiento más adecuado dependerá de varios aspectos, como la causa de origen, la gravedad del problema y la edad del paciente.

Entre las alternativas más comunes de tratamiento para la mordida abierta se encuentran:

  • Ortodoncia: Este es el método por excelencia para corregir una mordida abierta. Mediante el uso de brackets o alineadores invisibles, se busca reposicionar los dientes y mejorar la alineación dental.
  • Tratamiento funcional: En ciertos casos, se emplean aparatos ortopédicos que ayudan a orientar el crecimiento de los maxilares y optimizar la función de la mandíbula. Estos dispositivos pueden ser particularmente beneficiosos en pacientes más jóvenes que todavía están en fase de crecimiento.
  • Terapia miofuncional: Esta terapia se centra en la modificación de hábitos orales y en la mejora de la función de los músculos orales y faciales, para así acabar favoreciendo una oclusión más adecuada.
  • Cirugía ortognática: En casos más complejos, donde existen alteraciones estructurales significativas en los huesos mandibulares, puede ser necesaria una operación para lograr una correcta alineación de los maxilares.

De todas formas, hay que tener en cuenta que más allá de estas recomendaciones meramente informativas, si se sufre de mordida abierta es fundamental acudir a un dentista o un ortodoncista para recibir un diagnóstico preciso y un tratamiento adaptado a las necesidades individuales.

Y es que, con el enfoque apropiado, todos los pacientes tienen la posibilidad de alcanzar una mordida correcta y optimizar su salud dental en general.

¿Crees que tienes problemas de mordida abierta? No dudes en llamarnos para pedir cita: en la Clínica Dental Elena Bocage de Las Arenas contamos con especialistas en ortodoncia y odontología capaces de ayudarte a rectificar la mordida abierta, restituyendo a tu sonrisa su funcionalidad y belleza.

 

También te puede interesar el anterior artículo, Implantes dentales sin cirugía…