La diabetes es una afección metabólica que sufren millones de personas en todo el planeta.
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), se estima que más de 500 millones de personas en el mundo viven con diabetes, lo que representa aproximadamente el 8-10% de la población global. Una cifra que ha ido en aumento en las últimas décadas debido a factores como el envejecimiento de la población, la urbanización, el sedentarismo o los cambios en la dieta.
Y aunque frecuentemente se relaciona la diabetes con problemas del corazón, los riñones o del sistema nervioso, esta enfermedad crónica también tiene efectos perjudiciales sobre la salud oral.
Un control inadecuado de la diabetes no solo eleva el riesgo de infecciones y enfermedades bucodentales, sino que también puede empeorar las condiciones ya presentes en los dientes y encías.
Por eso, en la entrada de hoy del blog de la Clínica Dental Elena Bocage de Las Arenas, vamos a explicarte cómo la diabetes puede afectar a tu salud bucal y qué acciones puedes llevar a cabo para evitar complicaciones.
Conexión entre la diabetes y la salud bucal
La diabetes es una enfermedad crónica que se caracteriza por niveles elevados de glucosa (azúcar) en sangre, debido a una deficiencia en la producción de insulina o a la incapacidad del cuerpo para utilizarla de manera eficaz.
Es decir, la diabetes interfiere con la habilidad del organismo para mantener estables los niveles de glucosa… y cuando estos niveles se mantienen elevados de manera constante, se debilitan los mecanismos de defensa del cuerpo, lo que incrementa la probabilidad de infecciones y disminuye la capacidad de recuperación.
Este desequilibrio también impacta directamente en la salud bucal, ya que genera un ambiente favorable para el crecimiento de bacterias y el surgimiento de enfermedades dentales.
Principales patologías dentales asociadas con la diabetes
Los pacientes diabéticos deben prestar especial atención a su salud bucodental, ya que pueden ser propensos a desarrollar algunas de las siguientes patologías:
Enfermedad periodontal
La periodontitis es una infección severa de las encías que afecta los tejidos blandos y al hueso que sostiene los dientes. En individuos con diabetes, los elevados niveles de glucosa en sangre favorecen la formación de placa bacteriana, lo que puede conducir a la inflamación de las encías (gingivitis) y, si esta no se trata de manera adecuada, a desarrollar una periodontitis que puede llegar a causar la pérdida de dientes.
Entre sus síntomas se encuentran: sangrado de encías durante el cepillado, sensibilidad en las encías, presencia de enrojecimiento e inflamación en las mismas y, en etapas avanzadas, movilidad dental.
Infecciones bucales recurrentes
Una diabetes mal controlada también compromete el sistema inmunológico, lo que incrementa la probabilidad de sufrir infecciones bucales como: (1) abscesos dentales, es decir, acumulación de pus en la raíz de un diente a causa de infecciones bacterianas, y (2) candidiasis oral que es una infección fúngica que provoca manchas blancas o rojas en la cavidad bucal, así como ardor y sequedad.
Caries dental
Cuando se padece diabetes, los altos niveles de glucosa no solo se encuentran en la sangre, sino también en la saliva. Este exceso de azúcar alimenta a las bacterias de la boca, facilitando la formación de placa y elevando el riesgo de caries.
Xerostomía (boca seca)
Un número considerable de personas con diabetes experimentan sequedad bucal, un trastorno en el que la producción de saliva es insuficiente. Esto no solo provoca incomodidad, sino que también eleva el riesgo de caries, infecciones y dificultades para masticar o hablar.
Retraso en la cicatrización y desprendimiento dental
La lentitud en la cicatrización es un inconveniente común entre quienes padecen diabetes no controlada. Esto puede dificultar procedimientos dentales como extracciones, implantes u operaciones, incrementando la probabilidad de infecciones después de la cirugía.
¿Tienes diabetes? Consejos para cuidar la salud bucal
Si padeces de diabetes, toma nota de los siguientes consejos de cara al cuidado de tu salud dental:
- Control de tus niveles de glucosa: Asegúrate de mantener tu diabetes bajo control siguiendo las recomendaciones de tu médico en cuanto a alimentación, medicación y actividad física.
- Prácticas de higiene oral eficaces: Cepíllate los dientes dos/tres veces al día, utiliza hilo dental diariamente y considera el uso de enjuagues bucales con propiedades antisépticas.
- Hidratación continua: Bebe agua frecuentemente para evitar la sequedad en la boca y consulta a tu dentista sobre posibles tratamientos para la xerostomía.
- Visitas periódicas al dentista: Para identificar cualquier problema de manera temprana.
- Evita hábitos dañinos: Reduce o elimina el consumo de tabaco, ya que agrava las enfermedades de las encías.
- Informa a tu dentista sobre tu diabetes: Es fundamental que tu dentista esté al tanto de tu situación para personalizar la atención que te proporciona.
En la Clínica Dental Elena Bocage de Las Arenas tenemos amplia experiencia en la atención de pacientes con diabetes. Si tú también sufres esta enfermedad, no dudes en llamarnos para que podamos ayudarte a mejorar tu salud bucal.
También te puede interesar el anterior artículo, La ortodoncia que no se ve: alineadores invisibles