El dolor en la mandíbula, los chasquidos al abrir la boca o la sensación de tensión en la zona facial son molestias mucho más frecuentes de lo que pensamos: de hecho, estudios recientes indican que aproximadamente entre el 5% y el 12% de la población padece estos trastornos, siendo más habitual entre mujeres y personas de 20 a 50 años.
En muchos casos, estos síntomas están relacionados con los trastornos de la articulación temporomandibular (ATM), una estructura clave que conecta la mandíbula con el cráneo y es la responsable de funciones tan esenciales como hablar, masticar o bostezar.
La buena noticia es que, en determinados casos, la ortodoncia puede ayudar a solventar estos problemas.
Por eso, en este artículo que hemos preparado las profesionales de la Clínica Dental Elena Bocage de Las Arenas, queremos explicarte qué relación existe entre la ortodoncia y la articulación temporomandibular (ATM), y cómo un correcto estudio de la mordida puede ayudar a reducir los dolores mandibulares.
¿Qué es la articulación temporomandibular (ATM)?
La articulación temporomandibular es la encargada de unir la mandíbula con el cráneo, más concretamente con el llamado hueso temporal, que se encuentra a la altura de las orejas).
Se trata de una de las articulaciones más complejas del cuerpo (aunque de hecho hay dos, una a cada lado de la cabeza), ya que trabaja de forma coordinada con músculos, ligamentos y dientes para permitir el movimiento adecuado de la boca: abrir y cerrar, masticar, hablar, bostezar…
Otra de las características que la hacen tan compleja es que combina dos movimientos: movimiento tipo bisagra (abrir/cerrar) y movimiento de deslizamiento (hacia adelante y lados).
Cuando existe un desequilibrio en la mordida, una mala alineación dental o una sobrecarga muscular, pueden aparecer lo que se conocen como trastornos de la ATM.

Síntomas más habituales de los trastornos de la articulación temporomandibular
Los problemas en esta articulación pueden manifestarse de distintas maneras.
Las más habituales suelen ser:
- Dolor en la mandíbula o en la zona preauricular.
- Chasquidos o ruidos al abrir y cerrar la boca.
- Dificultad o limitación en la apertura bucal.
- Dolores de cabeza frecuentes o tensión cervical.
- Sensación de bloqueo mandibular.
Sin embargo, hay que tener en cuenta que no todos los dolores mandibulares tienen el mismo origen, por lo que una valoración profesional es imprescindible para determinar la causa exacta.
¿Qué relación existe entre la ortodoncia y la ATM?
En algunos pacientes, los trastornos de la ATM están relacionados con una mordida desalineada o desequilibrada.
Cuando los dientes no encajan correctamente, la mandíbula puede adoptar posiciones forzadas para compensar ese desajuste… y, con el tiempo, esta sobrecarga es la que acaba generando tensión muscular, inflamación y dolor.
Aquí es donde la ortodoncia puede desempeñar un papel fundamental ya que al corregir la posición de los dientes y armonizar la mordida, es posible mejorar la distribución de fuerzas durante la masticación y reducir la sobrecarga articular.
Eso sí, conviene aclarar que la ortodoncia no soluciona todos los casos de ATM, y siempre debe indicarse tras un estudio completo y personalizado.

Estudio previo y diagnóstico individualizado
Antes de plantear un tratamiento ortodóncico con el objetivo de mejorar la ATM, es imprescindible realizar un análisis detallado.
Este estudio suele incluir: una evaluación de la mordida y del encaje dental, una exploración muscular y articular, pruebas radiográficas o estudios de imagen y una valoración de hábitos como el bruxismo.
En algunos casos, el tratamiento combinará ortodoncia con férulas de descarga u otras terapias complementarias para aliviar la sintomatología antes de iniciar la corrección dental.
Beneficios funcionales de una mordida equilibrada
Cuando la ortodoncia esté correctamente indicada para tratar trastornos de la articulación temporomandibular, podrá aportar además beneficios más allá de la estética: (1) mejor reparto de fuerzas al masticar; (2) reducción de tensiones musculares; (3) disminución progresiva del dolor mandibular y (4) mayor estabilidad a largo plazo de la articulación.
Recuerde que el objetivo de una ortodoncia no es solo alinear los dientes, sino conseguir una armonía entre dientes, músculos y articulaciones.
Un enfoque integral de la salud bucodental
Como ya hemos mencionado, los trastornos de la ATM requieren un abordaje cuidadoso y personalizado, ya que no se trata únicamente de colocar brackets o alineadores, sino de entender el origen del problema y diseñar un plan de tratamiento que priorice la salud articular y el bienestar del paciente.
Por este motivo, en algunos casos podrá ser necesario un enfoque multidisciplinar que combine odontología, fisioterapia especializada o control del bruxismo.

La importancia del acompañamiento profesional
Como ocurre con cualquier tratamiento dental, una correcta valoración previa es fundamental para el éxito del mismo.
Por eso en la Clínica Dental Elena Bocage de Las Arenas realizamos un estudio detallado de cada caso para determinar si la ortodoncia puede ayudar a mejorar los síntomas relacionados con la ATM y diseñamos un plan totalmente adaptado a las necesidades de cada paciente.
Si sufres dolor mandibular, chasquidos o tensión en la zona facial, te recomendamos no ignorarlo… y pedirnos una cita lo antes posible. Estaremos encantadas de ayudarte a recuperar el equilibrio y el confort en tu sonrisa.