La dieta juega un papel fundamental en el bienestar general del cuerpo: mejora la salud general, aporta los nutrientes esenciales (proteínas, carbohidratos, grasas saludables, vitaminas y minerales), refuerza el sistema inmunológico, reduciendo el riesgo de enfermedades, protege el corazón y el sistema circulatorio, fortalece los huesos y músculos…
Y claro está, los dientes no son una excepción a esta regla, ya que lo que ingerimos tiene también un efecto directo en la salud bucal, al influir en el esmalte de los dientes, las encías y la flora oral.
Simplificando mucho, se podría decir que consumir los alimentos adecuados puede fortalecer los dientes y encías y prevenir enfermedades, mientras que una mala alimentación puede favorecer la aparición de caries y problemas periodontales.
Por eso, como en la Clínica Dental Elena Bocage de las Arenas somos plenamente conscientes de la relevancia de una dieta equilibrada para mantener una sonrisa saludable y brillante, hemos preparado este artículo en el que intentaremos ayudarte a entender cómo afectan a nuestra boca los diferentes tipos de alimentos.
Todo ello, con el objetivo de que dispongas de los conocimientos necesarios para hacer elecciones informadas y salvaguardar tu salud bucodental a largo plazo.
¿Cómo incide la alimentación en nuestros dientes?
Como ya hemos mencionado al principio de esta entrada de nuestro blog, la alimentación impacta directamente en los dientes, ya que al comer determinados productos las bacterias presentes en la placa dental las descomponen en azúcares y carbohidratos que generan ácidos que atacan el esmalte dental y pueden llegar a provocar caries.
Sin embargo, no todos los alimentos tienen los mismos efectos negativos; algunos, ciertamente, pueden desgastar el esmalte dental… pero otros, por el contrario, está demostrado que ayudan a remineralizar los dientes y protegen las encías.
Alimentos y bebidas que perjudican la salud bucal
Hay bastantes alimentos y bebidas que pueden perjudicar los dientes si se consumen en exceso o sin una adecuada higiene dental. Entre los más dañinos se encuentran:
- Azúcares refinados: Golosinas, caramelos y refrescos contienen grandes cantidades de esos azúcares que las bacterias transforman en ácidos, lo que incrementa el riesgo de caries. Y peor aún son los alimentos que además de contener azucares refinados son pegajosos, ya que prolongan la exposición de los dientes al azúcar.
Por eso se aconseja moderar su consumo y disfrutarlos en ocasiones específicas, además de enjuagarse la boca con agua y luego cepillarse los dientes tras consumirlos.
- Bebidas ácidas: Bebidas como los refrescos, jugos y zumos cítricos o el vino, tienen un alto nivel de acidez que puede llegar a desgastar el esmalte dental, aumentando la sensibilidad. Es recomendable consumirlas con una pajilla (sí, somos conscientes de que es un pecado hacer esto con un buen vino) y esperar por lo menos 30 minutos antes de cepillarse los dientes.
- Alimentos ricos en almidón: Alimentos como el pan blanco y las patatas fritas se descomponen también en azúcares simples, lo que alimenta a las bacterias productoras de ácido.
Alimentos que favorecen la salud bucal
Existen, por otro lado, alimentos que fortalecen los dientes y cuidan las encías, por eso incluir estos alimentos en nuestra dieta diaria puede ser clave para prevenir ciertos problemas bucodentales:
- Lácteos: La leche, el queso y el yogur son alimentos abundantes en calcio y fósforo, nutrientes esenciales para reforzar el esmalte dental. Además, el queso promueve la producción de saliva, que ayuda a neutralizar ácidos.
- Frutas y verduras crujientes: Alimentos como manzanas, zanahorias y apio actúan como limpiadores naturales, fomentando también la producción de saliva y contribuyendo a la eliminación de restos de comida. Asimismo, su alto contenido en fibra beneficia tanto a las encías como al proceso digestivo.
- Frutos secos y semillas: Las almendras, nueces y semillas de sésamo son ricas en calcio y proteínas, lo que refuerza los dientes y repara el esmalte. Además, estos alimentos son bajos en azúcares.
- Té verde y negro: Estos tipos de té son ricos en polifenoles que ayudan a disminuir la cantidad de bacterias en la boca y a prevenir la formación de placa dental.
Hábitos alimenticios beneficiosos para una óptima salud dental
Además de elegir alimentos adecuados, también podemos incorporar hábitos alimentarios saludables que cuiden de nuestra salud bucodental. Aquí tienes algunos de ellos:
- Comer de manera moderada y en horarios fijos: Evitar picar entre comidas disminuye la exposición de los dientes a los ácidos.
- Hidratarse con frecuencia: El agua es clave para limpiar la boca y neutralizar ácidos, especialmente después de ingerir alimentos azucarados o ácidos.
- Dar un tiempo antes de cepillarse: Es aconsejable esperar al menos 30 minutos tras consumir alimentos ácidos antes de cepillarse, para facilitar la remineralización del esmalte.
Como hemos podido ver, la dieta tiene un impacto directo en la salud de los dientes y por eso adoptar costumbres saludables y llevar una alimentación equilibrada, es fundamental para preservar una sonrisa sana. Un consejo de los profesionales de la Clínica Dental Elena Bocage de las Arenas.
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