El bruxismo, una patología también llamada enfermedad silenciosa cuyo síntoma más evidente es el acto de rechinar o apretar los dientes, es un trastorno que afecta a numerosas personas, tanto durante el día como por la noche.
De hecho, los últimos estudios publicados destacan que hasta el 70% de la población padece bruxismo, generalmente durante el sueño.
Aunque puede ser sutil al principio y tomarse como algo sin importancia, con el paso del tiempo, provocará un desgaste considerable en los dientes, así como dolores de cabeza, migrañas, incomodidades en la mandíbula e incluso problemas en la articulación temporomandibular (ATM).
Y uno de los principales desencadenantes del bruxismo es el estrés: en un entorno cada vez más acelerado, con un ritmo de vida elevado, no es extraño que muchas personas reaccionen a la presión acumulada apretando los dientes de manera involuntaria.
En la Clínica Dental Elena Bocage de las Arenas somos conscientes de la conexión entre el bruxismo y el estrés, y por eso contamos con una serie de soluciones eficaces para prevenir el desgaste dental y mejorar la calidad de vida de nuestros pacientes.
¿Qué es el bruxismo y cuál es su conexión con el estrés?
El bruxismo se define como un trastorno en el que la persona, ya sea niño o adulto, tiende a apretar o rechinar los dientes de manera involuntaria.
Si la situación tiene lugar durante el día, se conoce como bruxismo diurno. Si se produce a la noche mientras se duerme, se denomina bruxismo nocturno.
Como ya hemos mencionado, este fenómeno está estrechamente ligado al estrés, ya que las situaciones que generan tensión provocan la liberación de hormonas como el cortisol y la adrenalina, lo que a su vez genera una tensión muscular.
Y es el intento del cuerpo de aliviar esta tensión acumulada lo que provoca que muchas personas tiendan a apretar o rechinar los dientes sin ser conscientes de ello.
Síntomas del bruxismo
Aunque las manifestaciones del bruxismo pueden variar -y algunos síntomas pueden no relacionarse inmediatamente con este trastorno- entre los signos más comunes de padecerlo se encuentran:
- Desgaste dental: El rechinamiento frecuente puede erosionar el esmalte de los dientes, exponiendo la dentina y aumentando así la sensibilidad dental.
- Cefaleas: El esfuerzo de apretar los dientes a menudo provoca dolores de cabeza, especialmente en las regiones temporal y cervical.
- Dolor en la mandíbula: La tensión en los músculos mandibulares puede generar incomodidades al masticar o al abrir y cerrar la boca.
- Trastornos en la articulación temporomandibular: Esta articulación puede sufrir alteraciones, generando dolor, chasquidos o dificultades para mover la mandíbula.
- Problemas para dormir: El bruxismo durante la noche puede llegar a afectar al descanso, tanto de quien lo padece como de su pareja, debido al sonido del rechinamiento dental.
Si presentas alguno de estos síntomas, es fundamental visitar a un dentista para recibir un diagnóstico adecuado y prevenir los posibles problemas asociados a esta patología.
Diagnóstico del bruxismo
Generalmente el bruxismo se detecta si durante una revisión el especialista observa un evidente desgaste de las piezas dentales, fracturas del esmalte dental, y además, al ser interrogado, el paciente refiere dolor facial que se extiende a zonas cercanas como el cuello y la cabeza… aunque en ciertos casos, podrán ser necesarias también radiografías para descartar otros problemas dentales.
Para aquellos con bruxismo nocturno, también se podrían sugerir estudios de sueño o dispositivos que registren la actividad muscular con el fin de evaluar la intensidad y frecuencia del apriete dental.

Girl using teeth grinding protection at night
¿Cómo combatir el desgaste dental?
Para combatir el desgaste dental causado por el bruxismo, se aconsejan las siguientes medidas:
- Férulas de descarga: Dispositivos personalizados para usar durante la noche que previenen el contacto directo entre los dientes, lo que disminuye el desgaste y proporciona alivio a la tensión en la mandíbula. Deben colocarse en el momento de ir a la cama a dormir.
- Manejo del estrés: Estrategias como ejercicios de respiración, actividad física regular y terapia cognitivo-conductual son efectivas para mitigar el estrés, un factor común en el bruxismo.
- Ejercicios de fisioterapia: Implican estiramientos, masajes y calentamientos que ayudan a relajar los músculos de la mandíbula y favorecen su movilidad.
- Corrección de problemas dentales: Si el bruxismo está vinculado a maloclusiones, un tratamiento ortodóntico puede ajustar la mordida y reducir la carga sobre la mandíbula.
Prevención y cuidado a largo plazo
El abordaje del bruxismo debe ser integral, combinando atención dental con técnicas para manejar el estrés y cambios en los hábitos diarios. Algunas sugerencias son:
- Establecer una rutina de sueño adecuada: Dormir lo suficiente y seguir un horario constante contribuye a disminuir tanto el estrés como el bruxismo nocturno.
- Limitar el consumo de estimulantes: Reducir la cafeína y el alcohol, especialmente por las noches, ayuda a minimizar la posibilidad de rechinar los dientes durante el sueño.
- Controles regulares con el dentista: Las revisiones periódicas permiten detectar a tiempo el desgaste dental y adaptar el tratamiento según se requiera.
En la Clínica Dental Elena Bocage de las Arenas, ofrecemos tratamientos personalizados para el control del bruxismo. Si crees que sufres de este trastorno, no dudes en llamarnos para pedir una cita y proteger tu salud bucal de las secuelas del estrés.
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